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¿Y si nada pudiera salir mal?

Actualizado: 6 jun 2023

Muchas veces nos encontramos con límites internos que nos impiden alcanzar todo nuestro potencial. Estos límites se manifiestan en forma de miedos, creencias limitantes y hasta en la comparación con procesos diferentes a los nuestros.



En esta nota, quiero hablar de cómo podemos liberarnos de estos límites internos, permitiendo que florezca nuestro ser más auténtico.


¿Qué pasaría si nada pudiera salir mal?


Imagina un escenario en el que te liberas del miedo constante a equivocarte y/o a fracasar.

Si aceptamos que nada puede salir mal, experimentaríamos una liberación de la ansiedad y nos sentiríamos más abiertos a tomar riesgos, a seguir nuestros sueños y a vivir la vida al máximo.


Al liberarnos de la preocupación constante por los resultados, podemos sumergirnos en el presente y disfrutar del proceso de crecimiento con libertad.


Soltar la trampa de la comparación


La comparación constante con los demás es un obstáculo común que limita nuestro bienestar.

Al compararnos, subestimamos nuestras propias capacidades, dejamos de conectar con nuestra esencia y nos ubicamos en un lugar de carencia e insatisfacción constante.


Sin embargo, cada uno de nosotros tiene un camino único y valioso para recorrer.

Al enfocar nuestra energía en nosotros mismos, nos permitimos ser auténticos y honrar nuestro propio proceso, somos capaces de celebrar nuestros logros, reconocer nuestras fortalezas y apreciar el valor único que aportamos a los otros.


Cuestionar las creencias


Las creencias son ese conjunto de pensamientos que tomamos como "verdades absolutas", pero que muchas veces no solo no son verdaderas, sino que nos limitan en la nueva realidad que queremos hacer realidad.


Para empezar a cuestionarlas, tenemos que primero tomar consciencia de ellas. ¿Qué significa esto?


Significa empezar a cultivar la autoconciencia: Observar los pensamientos y emociones, y reconocer cuando te encontrás comparándote con los demás o sintiéndote limitado por el miedo al fracaso, el miedo a no ser capaz de determinada cosa o el miedo a no ser merecedor de determinada situación.


Toma conciencia de estos patrones y comenza a tomar acción.


La práctica de la autocompasión


Una práctica absolutamente liberadora, es cultivar la autocompasión: Aprende a tratarte con bondad y compasión.

Recorda que todos cometemos errores y que el crecimiento implica superar obstáculos.


Al liberarnos de los límites internos, de la mirada y expectativas de los otros, desafiamos nuestras creencias limitantes y reconocemos nuestro valor único, para poder vivir con mayor confianza y autenticidad.


Te recuerdo y me recuerdo que la magia sucede del otro lado del miedo.



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