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Flo Frontini health coaching

Fajitas de pollo al horno

Actualizado: 20 abr


Esta es una de esas recetas que realmente te simplifican la semana. Todo va a una misma placa, sin complicarte, y en pocos minutos tenés una base completa lista para usar en distintas comidas.


Es práctica, sabrosa y perfecta para meal prep, porque combina proteína y vegetales en una sola preparación.


Ingredientes



Para las fajitas:

  • 700 g de pechugas de pollo, en tiras finas (o cuadraditos para un plato)

  • 3 morrones, en tiras (los colores que tengas)

  • 1 cebolla mediana, en tiras

  • 2 cucharadas de aceite de oliva


Para el condimento:

  • ½ cucharada de chili en polvo (opcional)

  • ½ cucharada de comino

  • 1 cucharadita de ajo en polvo

  • ½ cucharadita de pimentón

  • ½ cucharadita de orégano seco

  • ½ cucharadita de sal

  • ¼ cucharadita de pimienta


Para servir:

  • Tortillas (rapiditas compradas) o wraps caseros

  • Opcionales: palta, pico de gallo, queso, yogur griego, cilantro, limón


Preparación


  1. Precalentar el horno a 220°C.

  2. En un bowl chico, mezclar todos los condimentos.

  3. En un bowl grande, colocar el pollo en tiras, los morrones, la cebolla y el aceite de oliva. Agregar la mezcla de condimentos y mezclar bien hasta que todo quede cubierto.

  4. Distribuir en una placa de horno, sin amontonar demasiado.

  5. Llevar al horno durante 15–20 minutos, hasta que el pollo esté cocido y los vegetales tiernos.

  6. Retirar y, si querés, agregar un toque de jugo de limón al final.


Cómo usarlo en tu semana


Una vez listo, esta preparación se transforma en múltiples opciones:


  • Wraps con hojas verdes y queso untable

  • Bowl con quinoa o vegetales

  • Ensaladas completas

  • O incluso como relleno de tacos


Es una base versátil que te resuelve varias comidas sin volver a cocinar y te permite resolver comidas rápidas durante la semana.


Guardado

Se conserva en heladera durante 4–5 días.

También podés freezarlo o envasarlo al vacío para mejorar la conservación y organización.



Es de esas recetas simples que, cuando no tenés muchas ganas de cocinar, te salvan. La resolvés en minutos y la podés usar de mil formas durante la semana.

Cuando tenés una base así lista, armar comidas deja de ser un problema y pasa a ser algo automático.

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